lunes, 10 de agosto de 2015

JAJÒ:
Pueblo andino ubicado al sur del estado Trujillo. Las calles empedradas, sus posadas, sus casas coloniales con balcones de madera, bodeguitas, la plaza y su magnífica iglesia hacen de Jajó un lugar digno de visitar. Además, rodeado de majestuosas montañas y sembradíos. Por cierto, este pueblo  también fue visitado por el ilustre obispo Mariano Martí el 2 de abril de 1777.

El nombre viene de los indios jajóes que habitaban la zona que según el etnógrafo Alfredo Jahn son de la rama cuica.


La iglesia, que según un está escrito arriba en la parte frontal, fue  construida en 1908. Seguramente hubo una iglesia antes que esta, ya que el pueblo fue fundado en 1611 por Don Sancho Briceño Graterol. El interior es muy regio y allí se encuentra la piedra de talco que contiene la figura de la Virgen del Talquito.

La Virgen Del Talquito:

En el año de 1936, un grupo de personas se encontraban elaborando un pesebre y lo estaban adornando con piedras de talco, que hay en la zona. Una muchacha de Mérida, llamada Digna R. López, que estaba de visita en el pueblo, y mientras ayudaba con lo del pesebre, encontró una piedra de talco con la figura de la Virgen del Rosario (la misma de la Chiquinquirá) y que se podía ver por ambos lados de la lámina. 


Juan Bautista Arujo

En la entrada de Jajó hay un busto (foto 11) de un personaje interesante, se trata del General en Jefe Juan Bautista Araujo, el León de la Cordillera. Nace en Niquitao en 1833 y muere en Jajó en 1898. Fue un verdadero revolucionario, participó en la Guerra Federal, la Revolución Revindicadora y la Revolución Legalista. Se levanta en occidente contra el gobierno de Guzmán Blanco en 1870, pero es derrotado por Venancio Pulgar y huye a Colombia. En 1879 hace las paces con Guzmán Blanco y lo ayuda a pacificar Trujillo. Ese mismo año es nombrado presidente del estado Trujillo, cargo que ocupa un año. Fue presidente del Gran Estado Los Andes (1882 - 1883). Apoya a la Revolución Legalista de Joaquín Crespo en 1892 y posteriormente se retira a su hacienda en Jajó, donde muere el 11 de febrero de 1898. Fue un verdadero caudillo, y un hombre humilde que igual hablaba con los grandes generales y doctores como hasta con el último de sus peones.

Para llegar a JAJÓ:
Lo mejor es venir por la carretera que sale de Valera vía Quebrada de Cuevas, son casi 30 kilómetros. La carretera está en buen estado. Desde Timotes son unos 20 kilómetros, también de buena carretera. Otra vía es viniendo de Boconó pasando por Niquitao, Las Mesitas y Tuñame. Es un recorrido interesante pero mayormente con carretera de tierra. Me han dicho que hay una vía que viene desde la Quebrada pasando por Montero, pero es también de tierra, tengo que confirmar.